1. Documentación incompleta o con errores
Este es el motivo número uno. La aduana trabaja con base en documentos, y cualquier discrepancia, puede detener un embarque.
Los errores más típicos incluyen:
- Factura comercial con datos incorrectos (valor, descripción, país de origen)
- Lista de empaque que no coincide con el contenido físico del cargamento
- Conocimiento de embarque (BL) o guía aérea con información desactualizada
- Documentos firmados por personas sin autorización legal
La revisión documental no es un trámite de último momento. Debe hacerse antes de que la mercancía salga del origen.
2. Clasificación arancelaria incorrecta
Cada producto que cruza una frontera lleva asignado un código arancelario (fracción o partida). Este código determina el arancel a pagar y las regulaciones que aplican.
Clasificar mal un producto — incluso de buena fe — puede resultar en:
- Pago insuficiente de impuestos (lo que genera retención y posible multa)
- Restricciones no previstas (permisos sanitarios, cuotas, prohibiciones)
- Revisiones adicionales que retrasan la liberación del cargamento
Este es un error frecuente cuando el importador gestiona los trámites sin apoyo especializado.
3. No contar con los permisos o certificaciones necesarias
Dependiendo del tipo de producto y del país destino, existen regulaciones específicas que deben cumplirse antes de importar. Algunos ejemplos comunes:
- Productos alimenticios o de salud: registro sanitario o certificado de análisis
- Productos eléctricos o electrónicos: certificaciones de seguridad o normas técnicas
- Textiles y calzado: etiquetado especial con datos del fabricante y composición
- Productos de origen animal o vegetal: permisos fitosanitarios o zoosanitarios
Omitir uno de estos requisitos (aunque el resto de la documentación esté perfecta) puede resultar en retención indefinida o incluso en la devolución del cargamento.
4. Declaración de valor incorrecta o inconsistente
La aduana compara el valor declarado en la factura comercial con los precios de referencia del mercado. Si el valor declarado es significativamente más bajo (una práctica conocida como subfacturación), es una señal de alerta inmediata.
Esto puede provocar:
- Revisión física del cargamento
- Requerimiento de documentación adicional para justificar el valor
- Ajuste del valor en aduana y cobro de diferencias
Declarar el valor real de la mercancía no es opcional: es un requisito legal.
5. Errores en el origen declarado de la mercancía
El país de origen de un producto afecta directamente los aranceles aplicables y los tratados comerciales que pueden aprovecharse. Declarar un origen incorrecto o no contar con el certificado de origen cuando es requerido puede anular beneficios arancelarios y generar revisiones adicionales.
Lo que conviene recordar
Las retenciones aduanales casi siempre son prevenibles. No suelen ocurrir por mala suerte, sino por vacíos en la preparación: documentación revisada a la ligera, clasificaciones asumidas sin verificar, o permisos que nadie confirmó si eran necesarios.
El costo de una retención (en tiempo, almacenaje, penalizaciones y clientes insatisfechos) supera con creces el costo de hacer bien el proceso desde el inicio.
En RednBlue Imports acompañamos cada operación desde la clasificación arancelaria hasta la liberación de la mercancía, asegurándonos de que cada embarque cumpla con todos los requisitos antes de cruzar cualquier frontera. Si estás planeando una importación o quieres revisar tu proceso actual, con gusto te orientamos.

